El jazmín es una flor muy valorada por su aroma delicado y propiedades relajantes. Se utiliza principalmente en infusiones y mezclas de té, aportando un perfume floral y suave. También puede emplearse en repostería fina o como aromatizante natural. Conservación: Mantener en envase hermético, en lugar fresco, seco y protegido de la luz.