El coco rallado proviene de la pulpa seca del coco y es rico en fibra, grasas saludables y minerales como potasio y magnesio. Su sabor y textura lo hacen perfecto para repostería, granolas, postres, batidos o para espolvorear sobre yogures y ensaladas de frutas. Conservación: Guardar en envase hermético, en lugar fresco, seco y alejado de la luz solar.